El jueves 10 de noviembre se realizó un encuentro binacional de trabajo que reunió a consultores de Argentina y Uruguay para el intercambio de experiencias vinculadas con el control de especies exóticas invasoras en áreas protegidas, ámbitos geográficos del proyecto.
El proyecto ACC río Uruguay planifica este tipo de acciones para la restauración de ecosistemas vulnerables mediante el monitoreo de especies exóticas y plantación de nativas. En esta ocasión, el encuentro se desarrolló en la localidad de San Javier, incluyendo actividades en el parque Nacional Esteros de Farrapos e Islas del río Uruguay. Contó con la presencia de 30 participantes de ambos países, con un plan de trabajo estuvo coordinado por Gabriela Bentancur, José Beamonte y Liliana Durán, consultores del proyecto ACC río Uruguay.
Los objetivos de estos encuentros consisten en recopilar, intercambiar y generar instancias de aprendizaje sobre experiencias prácticas para el control de especies exóticas invasoras leñosas (EEIL); evaluar y diagnosticar la situación regional en cuanto a invasiones y estrategias de control y/o gestión de las invasiones por EEIL; identificar y/o generar estrategias y herramientas regionales a largo plazo para poder viabilizar el control de EEIL; contribuir a la producción de conocimiento científico técnico que permita abordar la problemática de EEIL. En función de dichos objetivos, los equipos de Argentina y Uruguay expusieron en una mesa de trabajo las estrategias de control implementadas y visibilizaron prácticas, diagnósticos de situaciones y la posibilidad de generar estrategias regionales para abordar la problemática.

La problemática de las EEIL
Las especies exóticas leñosas invasoras son plantas transportados por las personas, de manera voluntaria o accidental, fuera de su área natural de distribución. Actualmente representan una de las principales de amenazas para la casi totalidad de las especies silvestres en riesgo de extinción, afectando los objetivos de conservación de las áreas protegidas del sistema federal y de los sistemas provinciales, y por lo tanto, alterando el funcionamiento de ecosistemas clave, tanto por su riqueza biológica, como por su valor en la provisión de servicios ecosistémicos.
El impacto de las que consiguen invadir es con frecuencia muy alto y varía en función de la especie y del hábitat. Las actuales tendencias de globalización del comercio internacional, las mejoras en los medios de transporte y las comunicaciones, y las consecuencias del cambio climático permiten prever que el problema de las invasiones biológicas aumente de manera significativa en el futuro cercano. Estas especies representan la segunda causa de la pérdida de biodiversidad en nuestro planeta y deben ser tratadas mediante planes de control estratégicos.