Arbolado y flora nativa
El parque cuenta con una rica diversidad de árboles, priorizando especies nativas como el ceibo y el lapacho, adaptados al clima local y a las crecientes del río Uruguay. Estos árboles no solo embellecen el paisaje, sino que también contribuyen al bienestar comunitario al proporcionar sombra, mejorar la calidad del aire y servir como hábitat para la fauna local.
En el diseño del parque también se tuvo especial cuidado en ofrecer un arbolado adecuado. Se mantuvo la mayor cantidad posible de árboles existentes para preservar el equilibrio biológico de la zona.
Para que el barrio esté mejor preparado frente a olas de calor y olas de frío, se buscó que haya mucha sombra en verano, y que, en invierno, el parque también reciba sol. Por esto, se seleccionaron especies de árboles de hojas perennes, combinadas con otras de hojas caducas, asegurando una experiencia agradable durante todo el año.
Los árboles nativos están adaptados al clima de la región, que, aunque está cambiando, presenta características definidas de lluvias, sequías, calor y frío. Por este motivo, se combinaron especies locales con otras especies de distintas regiones del mundo, seleccionadas por su idoneidad para el lugar.
Juntas, estas especies no solo aportan belleza al paisaje, sino que también proporcionan hábitats para aves, flores, mariposas y abejas, además de generar espacios con sombra o sol que invitan al disfrute de la naturaleza en cualquier época del año.
Este audiovisual fue realizado por niños y niñas del Club de Niños Indiecitos de Paysandú, en el marco del proceso de sensibilización y participación comunitaria sobre la adaptación al cambio climático.