Ir al contenido principal

Humedales: protección y biodiversidad

    Los humedales del parque son ecosistemas clave que aportan numerosos beneficios a la ciudad. Un humedal es una zona de tierra, generalmente plana, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitente. Son esenciales para la adaptación al cambio climático, ya que ocupan lugares bajos necesarios para que el agua los ocupe en caso de inundaciones.

    No es conveniente que las personas habiten en los humedales, pues existe un alto riesgo de inundación. Con su vegetación, los humedales ayudan a controlar la velocidad del agua, previniendo la erosión y mitigando los efectos de las lluvias intensas. Mantenerlos sin ocupar reduce significativamente los riesgos de inundaciones y daños por erosión.

    Además, los humedales, con su agua y vegetación, contribuyen a mantener fresco el parque y el barrio durante los meses de verano. También son el hábitat de animales como aves e insectos polinizadores, que desempeñan un papel fundamental en la biodiversidad al ayudar a que la vida florezca y al aumentar la presencia de oxígeno y carbono en la atmósfera.

    Por ello este parque ha incluido la necesaria protección  del humedal existente. Las personas que utilicen el parque deben cuidarlo, mantenerlo limpio y evitar que se contamine con basura o aguas residuales. La Intendencia se encargará de su limpieza y del mantenimiento adecuado de la vegetación.

    Un humedal bien cuidado no solo aporta frescura y vida al parque, sino que también asegura más abejas, mariposas, aves y perfumes naturales, mejorando el entorno para todas las personas. Y, sobre todo, fortalece nuestra conexión con el agua y la naturaleza.