En el marco del proyecto ACC río Uruguay, se está realizando el mapeo de servicios ecosistémicos específicos y el desarrollo de lineamientos para la restauración del albardón costero a lo largo de unos 40 km en el Área protegida Esteros de Farrapos e Islas del Río Uruguay (PNEFIRU). Esta actividad ha sido realizada a través de un convenio específico entre la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND, entidad ejecutora de actividades nacionales de Uruguay) y el CENUR Litoral Norte, de la Universidad de la República, Uruguay. Además de la relevancia de los resultados, se trata de una acción que va formando jóvenes profesionales en el área de geociencias y ecología.
En el informe elaborado, aprobado por la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (DINABISE) del Ministerio de Ambiente, el equipo técnico a cargo identificó ante todo las potenciales amenazas al área protegida PNEFIRU. Las precipitaciones severas, con mayor escorrentía y erosión de suelos; las modificaciones en el régimen hidrológico del río Uruguay -asociadas con un aumento de frecuencia de inundaciones e impactos sobre el albardón- y el aumento de temperaturas del aire y del agua, facilitando los procesos de eutrofización, particularmente en verano, se mencionan entre las principales amenazas.
En respuesta a dichas amenazas, el trabajo realizó el mapeo de servicios ecosistémicos como el secuestro de carbono y la retención de nutrientes; el mapeo de riesgos de erosión o ‘pérdida’ de suelos, resaltando la importancia de la protección de la calidad de agua a través de zonas de amortiguación ribereña y la caracterización del estado de vulnerabilidad del albardón. En este sentido, el equipo incluyó la verificación de valores de “verdor” en el bosque nativo y en los pastizales inundables, el mapeo de cuencas hidrográficas y la delimitación de zonas de amortiguación, con sus usos actuales.
La información generada en el informe es sumamente valiosa para evaluar y mapear servicios ecosistémicos del área protegida (PNEFIRU), así como para caracterizar el estado de vulnerabilidad del albardón -objetivo de conservación- de modo de orientar posibles líneas de conservación y mitigación frente impactos de cambio climático y variabilidad hidrológica.
El informe de avance de esta consultoría puede consultarse aquí.